Rememorando: Miami Beach

Mi primera semana fuera de España fue en Miami. Una parte del viaje que he obviado, pero que supongo a mucha gente le interesará. Al fin y al cabo, ¿cuántos vais a querer ir a Colombia o a Venezuela? Pero seguro que más de uno estará pensando en ir a Miami…

Lo primero que hay que recalcar de Miami, y principal motivo por el que visité la ciudad, es que tiene vuelos low cost… desde Europa. Y encima vuelos con origen en Mallorca. El hecho de que desde mi isla, pueda volar con la misma compañía a Miami, simplifica el tema, ya que comprar un vuelo nacional seguido con otro intercontinental te obliga, o bien a perder mucho tiempo en el aeropuerto para tener seguridad de no perder el vuelo gordo, o bien a ir con el tiempo justo y acojonado por si pasa algo. Y para rematar, desde Miami también hay vuelos low cost a… Cartagena, sí.

Luego, Miami es otro de esos sitios que, sin haber estado, podría pensar que me gustaría para vivir. Playa, una ciudad grande, buen tiempo todo el año, ambiente relajado, economía potente, se habla español… así que a priori suena interesante.

Downtown Miami

Sigue leyendo

Anuncios

Viviendo del poker en Medellín

Como comentaba en el anterior artículo, mis primeras semanas como “profesional” del poker se hicieron duras. Esperaba meter muchas horas el mes de abril, en plan “época de exámenes finales”, y empezar en mayo en NL 100 cómodamente. Sin embargo, no conseguí batir NL 50, frustrándome y dedicándole un montón de horas más. No perdía dinero, pero tampoco ganaba lo suficiente. Y a Ricardo tampoco le iba mucho mejor, por lo que había una sensación general de frustración en el piso. Y así pasó mayo también, con altibajos en el juego y una montaña rusa de ganancias y pérdidas.

DSC_0042

Vistas desde mi edificio. La universidad de Medellín, con un cerro al fondo

Para colmo, descuidé mi vida social, consiguiendo que se me hiciera aún más duro. No fue hasta junio cuando empecé a ver, aún con muchas dudas, signos de mejora en el juego, mes también en el que me forcé a salir de casa, conocer más gente, apuntarme a clases de salsa, etc. ya que la situación era insostenible, y tampoco tenía la certeza de que fuera a batir el nivel pronto.

Sigue leyendo

Medellín es ciudad. Vuelta a Colombia

Medellín es la ciudad a donde siempre quise ir. La ciudad que tenía en mente desde un principio antes de viajar a América. Varios millones de habitantes, con buen clima todo el año, y hoy por hoy, la ciudad de moda en Colombia. Así lo parece, cuando te das cuenta de que cualquier paisa (como se les llama a los oriundos de acá) se siente orgulloso de serlo, más que cualquier otro ciudadano de cualquier parte del país. Todo esto puede sonar extraño respecto de una ciudad que hace veinte años era un cóctel de drogas y violencia único en el mundo. Pero hoy en día, la ciudad es otra cosa totalmente distinta.

Llegué a Medellín una tarde de lluvia. La ciudad está situada en un valle, y el aeropuerto principal queda fuera de éste. Lo primero que impresiona, aún viéndolo desde el aire, es el paisaje, muy verde y lleno de montañas. Una vez aterrizas, yendo en coche tienes unos cuarenta minutos de monte hasta llegar a la ciudad.

DSC_0015

La primera pregunta cuando uno llega a Medellín en avión es… ¿dónde está Medellín?

Sigue leyendo

Viajando por un paraíso: Los Andes (III)

Nos habíamos quedado en mi vuelta a Caracas. Apenas estuve unos días, lo justo para salir de fiesta, probar por primera vez las sabrosas cachapas, y celebrar el cumpleaños de mi tía. Para eso, y para visitar un par de fábricas para las que trabaja mi tío. Una de ellas la habían asaltado el pasado diciembre. Es una zona industrial a la cual se llega a través de un “barrio”, siendo el camino un poco chungo… la última parte de éste incluso sin asfaltar. Dicha fábrica era de las últimas del sector que aún permanecían sin haber sufrido asaltos… hasta esta última navidad. Os dejo un vídeo de una parte del camino, aunque no era la peor (en la peor sencillamente no me atreví a grabar). Por cierto, me acabo de fijar en la letra de la canción que sale al principio del vídeo… muy acorde todo.

Sigue leyendo

Historias del país de la locura (II)

Lo prometido es deuda, así que aquí os traigo la segunda entrega de esta peculiar saga.

10. Las bujías colgantes. Algunas de las principales vías rápidas de Caracas pasan, como es normal, por varios de los barrios marginales. De hecho, en varios lugares pasa que la vía divide el barrio en dos, y como es una vía rápida, pues el paso de un lado a otro se realiza por puentes. Pues bien, es habitual que los malandros se suban a estos puentes, especialmente a horas intempestivas, para asaltar vehículos con el siguiente modus operandi: cogen una bujía y la atan a un hilo colgante. Dejan caer el hilo hasta la altura aproximada del parabrisas del coche, y esperan a que pase la víctima. Por supuesto, si vas a algo parecido a 100 km/h, ese obstáculo no lo ves, y de verlo, no tienes tiempo a reaccionar. El resultado suele ser siniestro total, o en el mejor de los casos, que te rompan el parabrisas entero y tengas que parar tu vehículo. Momento que nuestros apreciados malandros aprovechan para bajar a la autopista y darte la bienvenida a su querido barrio.

Chavez autopista

Autopista típica que atraviesa un barrio popular, y un puente cualquier que pudiera servir para lo que explico

Sigue leyendo

Viajando por un paraíso: Gran Sabana, Brasil e Isla Margarita (II)

Viene de aquí.

No veo una solución fácil, pero finalmente damos una vuelta con el coche y encontramos un hotel de cuatro estrellas muy cerca de la rotonda. Pido amablemente al recepcionista que me deje esperar en los sofás. Me ve cara de desesperado y accede. Y ahí me quedo toda la noche… dan las tres, las cuatro, las cinco… no pego ojo en toda la noche y no es hasta casi las siete de la mañana, ya de día, cuando por fin me dan noticias desde el autobús. Rápidamente cojo un taxi y les alcanzo en la rotonda. Subo al autobús y sólo me apetece dormir. Por suerte me tocan dos compañeras de viaje muy simpáticas y me dejan acomodarme… todavía queda muuucho rato hasta llegar a la Gran Sabana. Aquí las distancias son grandes y además no hay autopista, por lo que los viajes son prolongados.

autobús Gran Sabana

Mis compañeras de autobús durante los larguísimos viajes por la Gran Sabana

Sigue leyendo

Historias del país de la locura (I)

Voy a hacer un paréntesis en el relato de mi viaje para contaros lo que sigue. A lo largo de mi estancia, fui escuchando diversas anécdotas que por lo inverosímil me gustaría contar, a modo de ejemplo de lo surrealista que se ha vuelto la situación en el país. Todo el mundo tiene una historia que contar en este país, si no unas cuantas. Aquí algunas de ellas:

1. En Cartagena conocí a un chico colombiano de Couch Surfing que había estado allí de vacaciones, y ya me metió el miedo en el cuerpo. El pobre tuvo la mala suerte de que la policía le parara varias veces. En una de ellas, en plena ciudad (Valencia, una de las principales) se lo llevaron a comisaría. Allí le hicieron quitarse la ropa hasta dejarle en calzoncillos, y le robaron varios cientos de dólares que llevaba en efectivo -como sabéis, por el tema del cambio, la gente suele traer un montón de efectivo que cambian en la frontera-. Por las historias que he podido conocer de colombianos, no ha sido la única víctima… Sigue leyendo