Llegada a América: Colombianitos y primeros pasos

Aunque la semana de Miami fue una muy buena semana de vacaciones, lo cierto es que para mí carecía del interés que tenía llegar a Suramérica. Básicamente USA sigue siendo el primer mundo, y Miami no es sino un Arenal (la zona más turística en Mallorca) a la americana. Como compendio cultural USA-Latinoamérica-Europa sí tiene cierto interés ya que apenas hay lugares en el mundo con tal mezcla de culturas. Sin embargo, el turismo en Miami se limita, como en el Arenal en Mallorca, a un ciclo playa-discoteca-hotel que más allá de la semana imagino que a todo el mundo le resultará cansino. De momento me dejo la historia en el tintero, para quizá contarla más adelante, y centrarnos en el viaje a Colombia.

10435909_10152425302080745_1875986318071238900_n

Yo, en Miami Beach bien rodeado ^^

Gracias a www.couchsurfing.com –página muy recomendable para viajar para el que no la conozca-, mi plan era llegar al aeropuerto y meterme en casa de Karen, una completa desconocida que me alojaría mientras buscaba habitación para, mínimo, un par de meses.

cartagena phothosop1

En azul los estratos altos, en rojo, la verdadera Cartagena, más allá de lo que ven los turistas

En Colombia, la sociedad está dividida, en todos los sentidos, por estratos, donde el estrato 0 son chabolas que no tienen ni acceso pavimentado y muchas veces ni servicios básicos, y el 6 es la alta sociedad. Karen vivía en un barrio de estrato 3. Sin embargo, esto puede resultar engañoso, ya que en España su casa sería de un estrato más bajo, sin duda. El 90% de Cartagena son casas de autoconstrucción, y para encontrar algo medianamente europeizado, esto es, pongamos de un nivel similar a la clase media española, no puedes irte sino al estrato 5 o 6. Básicamente, la clase media colombiana sería equivalente a una clase muy humilde en España y la clase alta colombiana es un compendio que incluye desde los equivalentes a nuestra clase media hasta los más ricos. De hecho, no sabría encontrar un barrio en mi ciudad de nivel económico similar a la gran mayoría de los que se ven en Cartagena. Lo pienso y me hace gracia pensar que en España estamos en crisis y que gente de barrios como Son Gotleu o Corea en Cartagena serían gente casi pudiente.

DSC_0176

El barrio donde me hospedé la primera semana

Así es un barrio de estrato 3 en Cartagena. Os estaréis preguntando… ¿cómo será el barrio donde se ubica Colombianitos? Efectivamente, el barrio de Olaya Herrera comprende básicamente estratos del 0 al 2. Sin embargo, el nivel de pobreza y correlativamente el de inseguridad, varían bastante dentro del barrio. Éste comprende toda la zona que se ve en el mapa situada sobre la avenida Pedro Heredia, que es la arteria principal de la ciudad. La paralela un poco más arriba, la avenida Pedro Romero, es la principal travesía del barrio de Olaya. El tema funciona así: la Pedro Romero es a priori la zona más segura. Según vas avanzando hacia la ciénaga, el estrato baja y la inseguridad sube. Colombianitos queda un poco en el límite de la seguridad. De la Avenida Perimetral se escuchaba de todo… y nada bueno: kalashnikov, lanzagranadas, cañones del 88 y bombas napalm (sí, quizá esté exagerando un poquito). Evidentemente no se me ocurrió seguir subiendo… por el momento los robos, peleas y muertos me conformo con verlos en televisión. Los primeros días tenía cierto temor (imaginaros el cantazo de un extranjero caminando por ese barrio), pero como la gente reconoce el trabajo de la fundación en la comunidad, en principio te respetan.

cartagena Olaya Herrera photoshop

Barrio de Olaya Herrera, Cartagena

Al final, duré sólo un mes en Colombianitos, porque a causa de su poca organización, no estaba aprovechando mi tiempo como debería. Intenté formar dos grupos, uno de repaso escolar de matemáticas, y otro de clases de ajedrez, pero en la práctica los niños son poco serios y no están muy interesados en dar clases de repaso, ni siquiera gratis. ¿Qué niño en su sano juicio prefiere hacer divisiones de cuatro cifras en sus ratos libres antes que pegarle patadas a un balón? A menos que tuvieren a los padres detrás preocupándose, pero no es algo habitual en estos barrios, donde lo normal son familias desestructuradas y en todo caso poco concienciadas con el futuro de los hijos, y más preocupadas por sobrevivir día a día…

Así que acabé cansándome de alumnos que se iban a media clase, de otros que llegaban a la hora de empezar ésta o incluso algún día que ni siquiera venía nadie… y me fui. Para entonces yo ya conocía alguna gente en Cartagena y técnicamente sólo estaba en la fundación para ayudar, desinteresadamente, con lo que el salto no fue difícil. Así que pensando en el Alonso que necesitaba un móvil para llegar a la ciudad y tener algo que hacer, puedo decir a toro pasado que era un plus prescindible.

Desde fuera uno puede pensar que Colombianitos era mi base psicológica y moral, y así era antes de llegar. Pero en la práctica lo que importa para adaptarte, es conocer gente con la que hacer tus planes de ocio, y esto lo conseguí a través de otros medios, principalmente gracias a Karen y Couchsurfing y también a algún otro contacto que conseguí desde España y que me hizo la vida mucho más sencilla –doctora Mayra, puede sentirse aludida aquí-.

DSC_0266

Con la doctora Mayra en el centro de la ciudad, sin duda una ayuda inconmensurable la suya

Decir también que los colombianos son por norma más acogedores y cercanos que los españoles. Y eso que los españoles tenemos fama de ser así en Europa… Por ello, conocer gente ha sido relativamente más sencillo que en otras circunstancias. En Colombia se aprecia cierta condescendencia con los extranjeros. Extrañamente, y hablando del primer contacto, muchas veces nos tratan mejor a nosotros que a ellos mismos. Digamos que el propio clasismo existente en la sociedad colombiana lo puedes observar en tu propia interacción con ellos, y a ti te colocan en el estrato de arriba porque suponen que tienes más poder adquisitivo. Esto no quiere decir que los vendedores, taxistas, etc. no intenten sacarte dinero–algo habitual en cualquier país menos rico que el de tu origen-, pero sí te ponen menos peros para entrar a una discoteca, o son más laxos a la hora de aplicar ciertas normativas, por ejemplo. Paradójicamente, ellos también tienen ciertos tópicos negativos aprehendidos sobre nosotros: que si venimos sólo a drogarnos, o para irnos de putas, que si nos llevamos a nuestro país a las colombianas para trata de blancas, o que si somos muy racistas. Épico esto último: se ve que les llegan noticias de algún neonazi agrediendo a un negro en España y piensan que todos somos así… lo más triste es que en Colombia sí se puede apreciar cierto nivel de racismo inexistente en España. Todo esto nos da una fama de poco fiables, así que en las distancias cortas hay que ganarse su confianza, como en cualquier lugar.

DSC_0278

En la puerta de la Catedral de Cartagena con Yesid y Karen, dos buenos ejemplos de colombianos amables y acogedores

Regionalmente hablando, los costeños en Colombia son el equivalente a los andaluces en España. Fama de alegres, despreocupados, pero también de poco trabajadores. Supongo que es como todos los tópicos, que tienen parte de verdad y parte que no… lo que sí corroboro es que se toman la vida con alegría, algo positivo, sin duda.

En cuanto al poker, acudí al casino de Cartagena dos veces. Se forman dos mesas a partir de las nueve de la noche aproximadamente, una del equivalente a NL 200 y otra de NL 1000. Para los mundanos: en la primera se entran con 40-200 euros y en la segunda con 200-1000 euros. Lástima que esté jugando en NL 200 ya fuera de banca, porque la mesa grande era una de Full Ring (=mesa de 9-10 jugadores en lugar de las habituales de 6 que encontramos online) donde diez bonitos pescados iban repartiendo su dinero. Según mis compañeros de la mesa pequeña, en la mesa grande siempre perdías, porque juegan a desbancarte. O sea, en otras palabras: esto no es poker online y no te puedes ir cuando quieras, a menos que no quieras repetir partida y contrincantes nunca más. Entonces, el trato es quedarte jugando toda la noche, y no importa cuánto ganes porque ellos siempre van a sacar más dinero de sus bolsillos para cubrirte, van a jugar todas las manos, y en cuanto liguen su escalera con su 63 te van a hacer saltar por los aires. Bueno, esto suena muy terrorífico, pero desde luego que me pasaría noches y noches con ellos si tuviera el dinero necesario. Llamadme loco.

Vuelta a la realidad, no me fue mal en NL 200. Entrando con 20 ciegas en un rato esa noche gané unos 100 euros, que parecen pocos, pero al cambio es medio salario mínimo colombiano.

Otra noche volví para un torneo satélite de un gran torneo. Llamo al organizador cuando pasan cinco minutos de la hora programada y me dice que vaya de inmediato, que van a empezar. Cojo un taxi corriendo y cuando llego resulta que no somos suficientes y por tanto no hay torneo. Seriedad y rigor colombianos, aquí lo importante es captar al cliente aunque sea a base de mentiras, luego ya te apañarás. Por suerte había contactado con Martín Romero –alias Caruso X, ex profesor de una conocida escuela de póker- que viendo el panorama me invitó a una partida clandestina… ¡mi primera partida clandestina! Una mesa de poker en un piso del barrio pijo de la ciudad daba asiento a varios jovenzuelos, en general semi-peces, donde las apuestas bajaban hasta NL 50 (es decir, la entrada son 20-50 euros). “Cojonudo, así juego dentro de banca” pensé. Pues no vi carta en toda la noche… y lo poco que vi me lo reventó Martín, haciéndome inválidos unas dobles y un trío, mis mejores manos en toda la noche. 30 euros abajo y una experiencia más para casa. En cuanto al poker online, hablaré de mis resultados en la siguiente entrada.

BSO:

Os dejo con la que es sin ninguna duda la canción del momento en Cartagena. La champeta es un estilo de música nacido en esta ciudad y que se escucha por todo el Caribe colombiano, y es, junto con otros ritmos latinos, lo que más suena en las discotecas.

El pick up es el nombre que se le da a los grandes altavoces que ambientan las calles de los barrios populares en cualquier fin de semana. Cualquier colombiano que se precie dispone de un buen equipo de sonido, que pone a todo volumen en cuanto tiene ocasión, si es posible sacándolo a la terraza y que se entere todo el barrio. En estos barrios, la vida social se hace en la calle. Gracias al buen clima y a que el salón, que es también el punto de acceso a las casas, da a la calle; es habitual ver en los fines de semana cómo las calles se convierten en una plataforma de música y diversión, alternativa a las discotecas.

———————————————————————————————————————————————

Próxima entrada: Asentándome: chikungunya y otros menesteres

Anuncios

4 comentarios en “Llegada a América: Colombianitos y primeros pasos

    • Buenas!! =) Turismo por Venezuela? Estamos locos? xDD También pasé por Mérida y S/C, aunque las ciudades en sí tienen menos que ofrecer que los alrededores.

      Estoy en Medellín ahora mismo, de hecho no se si viste este post, si estás interesado, cóntáctame”

      Me gusta

  1. Hola tio, ya tenemos un piso grinder aqui en Merida somos 3 tios pero es algo temporal ya que este pais esta de locos y estamos mirando opciones y esa no queda descartada. Cualquier cosa te contacto! Salu2

    Me gusta

  2. Pingback: Viviendo del poker en Medellín |

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s