Viajando por un paraíso: Gran Sabana, Brasil e Isla Margarita (II)

Viene de aquí.

No veo una solución fácil, pero finalmente damos una vuelta con el coche y encontramos un hotel de cuatro estrellas muy cerca de la rotonda. Pido amablemente al recepcionista que me deje esperar en los sofás. Me ve cara de desesperado y accede. Y ahí me quedo toda la noche… dan las tres, las cuatro, las cinco… no pego ojo en toda la noche y no es hasta casi las siete de la mañana, ya de día, cuando por fin me dan noticias desde el autobús. Rápidamente cojo un taxi y les alcanzo en la rotonda. Subo al autobús y sólo me apetece dormir. Por suerte me tocan dos compañeras de viaje muy simpáticas y me dejan acomodarme… todavía queda muuucho rato hasta llegar a la Gran Sabana. Aquí las distancias son grandes y además no hay autopista, por lo que los viajes son prolongados.

autobús Gran Sabana

Mis compañeras de autobús durante los larguísimos viajes por la Gran Sabana

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Historias del país de la locura (I)

Voy a hacer un paréntesis en el relato de mi viaje para contaros lo que sigue. A lo largo de mi estancia, fui escuchando diversas anécdotas que por lo inverosímil me gustaría contar, a modo de ejemplo de lo surrealista que se ha vuelto la situación en el país. Todo el mundo tiene una historia que contar en este país, si no unas cuantas. Aquí algunas de ellas:

1. En Cartagena conocí a un chico colombiano de Couch Surfing que había estado allí de vacaciones, y ya me metió el miedo en el cuerpo. El pobre tuvo la mala suerte de que la policía le parara varias veces. En una de ellas, en plena ciudad (Valencia, una de las principales) se lo llevaron a comisaría. Allí le hicieron quitarse la ropa hasta dejarle en calzoncillos, y le robaron varios cientos de dólares que llevaba en efectivo -como sabéis, por el tema del cambio, la gente suele traer un montón de efectivo que cambian en la frontera-. Por las historias que he podido conocer de colombianos, no ha sido la única víctima… Sigue leyendo

Viajando por un paraíso: Canaima y Orinoco (I)

Y llegó el momento del viaje. Una vez me establecí en Caracas y me di cuenta de que buscar paquetes de viajes en las agencias era un esfuerzo estéril, me lancé a la aventura. Nunca he sido de esas personas que compran paquetes de viajes, pero en un país tan inseguro y sin saber dónde me iba a meter, me pareció la mejor opción. Sin embargo, visto que comprar paquetes en las agencias era tan complicado, y que el instinto me alentaba a continuar, decidí que lo haría como fuere, con o sin paquetes.

Venezuela es un país que por su condición está “virgen” en cuanto a turismo. Éste es casi inexistente en comparación a lo que podría llegar a ser, y fundamentalmente de carácter nacional. Es un país que no se han molestado en explotar, y eso lo hace especialmente interesante. Sin duda un destino totalmente recomendable el día que mejore algo el tema de la seguridad. Unos parajes naturales fuera de serie y de todo tipo: Montaña, playa, selva, desiertos, ríos, islas, sabana… una auténtica pasada de sitio que hacen del país el mejor de cuantos he explorado (y he visitado unos cuantos).

Venezuela general

Mapa general del país. El Orinoco es el río que lo cruza, pasando por Puerto Ayacucho, Ciudad Bolívar y Ciudad Guayana (conocida también como Puerto Ordaz). Al sur del río queda la selva amazónica, y al sureste la Gran Sabana, alrededor de la carretera que va de Ciudad Guayana a Boa Vista (Brasil).

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